Ante la crisis económica que nos invade, iniciada por la mala gestión de los activos de algunos bancos con las llamadas hipotecas subprime, los gobiernos y bancos centrales están planteando dos medidas de política fiscal para salir de esta situación: la bajada de los tipos de interés y que los Estados aumenten el gasto, sobre todo en forma de inversiones y obras públicas. Ahora bien, ¿son dos medidas acertadas?.
La desazón que tienen gobiernos y empresas para que el BCE o la Reserva Federal baje los tipos de interés viene de la creencia de que un tipo menor tendría el efecto de inducir a los bancos de abrir el grifo de los créditos y préstamos a sus clientes y éstos ante una mayor disposición de efectivo consumirían más reactivándose la economía.
Sin embargo como se podía leer de Pedro Schwartz en Expansión,