Sistema presidencial de EEUU
Mr. Barack Obama será el próximo presidente de los Estados Unidos a partir de mediados del próximo Enero. Obama es el sueño de Martin Luther King hecho realidad. Este hombre representa la esperanza de millones de personas - americanas o no - que ven en él al adalid del cambio de rumbo de una política, llevada a cabo por George W. Bush, que no ha gustado a casi nadie.
Es cierto que a diferencia de John McCain, en Obama sólo nos podemos apoyar en la esperanza que suscita, ya que es uno de los futuros presidentes que han llegado a ese cargo con menos experiencia, sin embargo, visto lo que dejamos a trás, la sola esperanza parece ser suficiente. Además, la ambigüedad con la que ha tratado algunos temas primordiales como su postura ante el Tratado de Libre Comercio de América del Norte o la retirada de las tropas de Irak ha creado cierta desconfianza.
La carrera a la Casa Blanca ha sido larga y pedregosa, en ningún otro país se establece una campaña presidencial de dos años con un derroche económico tan abultado. Sin embargo, como cita The Economist es una forma estupenda de medir las fortalezas y debilidades de los candidatos. Así no olvidemos que se quedaron por el camino: superpolíticos mediáticos como Hillary Clinton, governadores como Mitt Romney y Bill Richardson, senadores de la talla de Sam Brownback y Chris Dodd o Dennis Kucinich, Mike Huckabee o Alan Keyes.
Hay que alabar en definitiva el sistema democrático de EE.UU, ya que no hay que olvidar que éste ha proporcionado la presidencia de la primera potencia mundial a un hijo pobre y negro de una pareja de don nadies al que le fue denegado el acceso a la Convención Democrática hace ocho años.